lunes, 7 de abril de 2014

Mayas


Desde México

Omnipresentes mayas

Publicado el 7 de abril de 2014, en la sección Imagen del Diario de Yucatán

Jorge Luis Hidalgo Castellanos

Imposible no sentirse orgulloso, como ser humano, cuando se aprecian objetos y conceptos como los que se encuentran en los vestigios de las civilizaciones antiguas. Evocan grandeza y recuerdan la capacidad que tenemos para construir, innovar, crear y hacer de éste un mundo mejor. Ayuda a reflexionar acerca de lo que somos.

La exposición “Mayas, revelación de un tiempo sin fin” inaugurada en diciembre de 2013 es un claro ejemplo de ello. No es precisamente una muestra de grandes objetos, algunos de hecho son miniaturas, pero el significado que cada una de ellas tiene es inmenso por lo que transmite al contemplarlas. Estelas, vasijas, figurillas de barro, máscaras, esqueletos, dinteles, códices, estatuas y joyas de jade y oro forman parte de  la selección de casi 500 piezas –más de 100 inéditas, provenientes de cinco países- que abarcan desde el periodo pre clásico temprano (2500 a.C.) a la actualidad y que componen la muestra que aloja temporalmente un palacio virreinal español en la urbe que llegó a ser conocida en el mundo, precisamente como la Ciudad de los Palacios.



La exhibición se presenta en la Galería del Palacio Nacional, ubicada en el ala norte del segundo piso del primoroso edificio que ha sido sede de toda la vida del Poder Ejecutivo mexicano. Ahí despacha el Presidente y algunos de sus secretarios de Estado. Los curadores de la muestra la dividieron en nueve salas que el visitante recorre sin sentir, absorto y en un ambiente que le transporta al sureste y sur de México y a la bella Centroamérica, cuna de los mayas, donde por todos lados emergen sus ancestrales construcciones y donde viven todavía con lenguas y tradiciones.


Cualquier semejanza con el Museo Nacional de Antropología e Historia, el Museo de la  Cultura Maya en Chetumal, Quintana Roo, el más reciente Gran Museo del Mundo Maya en Mérida, en nuestro Yucatán o el del Popol Vuh y Miraflores en Guatemala es natural, pues de eso se trata, de traer a la ciudad de México parte de los tesoros mayas y mejor todavía, llevarlos a otras partes del mundo puesto que “Mayas, revelación de un tiempo sin fin” se presentará a mediados del año en Brasil y posteriormente en Europa. Sudamericanos y visitantes extranjeros del Mundial de futbol podrán apreciar este tesoro y vestigios de uno de los antecedentes de ese deporte, más difícil todavía, el “juego de pelota”, en el que de seguirse sus reglas haría que los corazones de Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar se ofrendaran a Kukulkán, la serpiente emplumada, el omnipotente dios maya.  

La última sala de la exposición refleja el mundo maya actual, con textiles, artesanías y objetos de uso cotidiano. Incluye un inmenso cuadro realizado por Leonora Carrrington que retrata la concepción maya del mundo, en lo religioso, político y social y el sincretismo con otras culturas.  La muestra “Mayas, revelación de un tiempo sin fin” es fruto de la colaboración del Instituto Nacional de Antropología en Historia (INAH) con otras áreas del gobierno mexicano y de algunos centroamericanos. La entrada a la muestra es gratuita, durante toda la semana con excepción de los lunes, de 10:00 a 17:00 horas.

Para llegar al Palacio Nacional, donde la exposición estará hasta fines de abril de 2014, se puede caminar desde diversos puntos o tomar el metro y descender en la estación Zócalo de la línea 2 (azul). Se emerge del subterráneo –el inframundo maya- a la Plaza de la Constitución, el zócalo de todos los mexicanos, una de las mayores explanadas en el mundo, para tener la primera impresión: la del Palacio Nacional y la catedral metropolitana, joyas en sí mismas de la arquitectura universal. A partir de allí, todo es arte. Disfruten México.H


Copyright 2014. Texto & Fotos. Hidalgo©